Los cascos son una parte fundamental de la anatomía del caballo, pues están sometidos a mucho estrés por la carga que soportan, el tipo de terreno en el que pisan o los tipos de ejercicios que hacen.
El casco es la parte más externa del pie, y protege las estructuras más importantes como los huesos, tendones y nervios.
Composición del casco
Es una extensión modificada de la epidermis y está compuesto en su mayor parte por proteínas, principalmente la queratina.
- La queratina está formada por aminoácidos específicos que no siempre están en la alimentación de nuestro caballo.
- Además, en la parte más externa de este estuche córneo hay grasas y ceras que protegen al casco de la humedad y los microorganismos patógenos.
- Por último, las estructuras más internas del casco contienen colágeno y elastina, proteínas muy importantes para su correcto funcionamiento.
Por lo tanto, a la hora de cuidar los cascos, tanto por dentro como por fuera, es necesario saber de qué están compuestos para poder aportar estos nutrientes.
En concreto, en este artículo se trata el problema de los cascos secos con tendencia a agrietarse.
Los caballos que viven en ambientes secos o áridos y/o que caminan normalmente por superficies duras como el asfalto, tienen una mayor tendencia a tener los cascos agrietados. Por ello, en verano, debido a las altas temperaturas, los cascos tienden a secarse y agrietarse.
Un casco seco supone un problema importante para nuestro caballo, pues el casco no puede absorber bien la fuerza del impacto con el suelo. Si esta sequedad continua, pueden producirse grietas y a la larga, fracturas.
No obstante, existen otros factores no ambientales relacionados con las grietas en los cascos, como las deficiencias nutricionales.
Para abordar el problema de la sequedad de los cascos, podemos hacerlo desde 2 vías: mediante el cuidado externo del casco y mediante la alimentación.
1. Cuidado externo del casco mediante limpieza y acondicionamiento.
Es crucial mantener una correcta higiene de los cascos de nuestros caballos, pues son el origen de muchas dolencias e infecciones que afectan a su bienestar y rendimiento. Una buena rutina de limpieza y acondicionamiento puede prevenir estos problemas.
- Primero hay que limpiar la superficie y la suela con productos específicos para cascos y aclarar con agua. La limpieza es fundamental, para eliminar restos de tierra, de la cama y posibles microorganismos.
- Después, lo ideal es aplicar productos como Hoof Conditioner de TRM, una grasa natural que previene la sequedad y las roturas. Debe aplicarse tanto por la suela y ranilla como por la pared del casco. Si los cascos están muy secos, es necesario poner más cantidad.
- Este proceso debería realizarse a diario, especialmente en caballos con cascos secos o con tendencia a ello. Si no, mantener al menos 3 veces a la semana durante un periodo largo para notar mejores resultados. Recomendamos empezar a usarlo, preferiblemente antes de la temporada de más calor.
2. Cuidado interno del casco mediante la alimentación.
Para poder aportar a nuestro caballo los nutrientes que necesita para mantener el casco fuerte e hidratado, es necesario saber cuáles son estos nutrientes clave.
- Biotina. La biotina es una vitamina del grupo B, en concreto B7. Tiene un papel muy importante en el mantenimiento del pelo, la capa y los cascos. Los caballos pueden sintetizar la biotina a partir de su intestino pero si en su alimentación no tienen los ingredientes necesarios no pueden hacerlo, de modo que a menudo es necesaria la suplementación. La biotina contiene un elemento clave para la salud de los cascos: el azufre.
- Azufre: es un elemento crucial en diversos procesos biológicos; de hecho, forma parte de aminoácidos y proteínas por lo que es un elemento esencial. Además, tiene una función muy importante en la producción de colágeno, componente clave de los ligamentos, tendones y cartílagos. Estas estructuras contienen enlaces flexibles de azufre que le dan elasticidad.
El MSM (Metil sulfonil metano) es la forma más biodisponible del azufre. Esta se encuentra en el forraje fresco, pero se pierde gran cantidad en el secado (heno). Además, los caballos que se alimenten de mayor porcentaje de concentrado, caballos mayores, con disbiosis intestinales o con dietas altas en cereales, pueden no estar adquiriendo las cantidades necesarias, por lo que es necesario suplementar en la dieta. Hoofmaker de TRM contiene una concentración muy alta de biotina y azufre biodisponible, además de otros elementos importantes para la estructura del casco como la metionina, calcio, zinc y fósforo, entre otros.
- Metionina. Es un aminoácido esencial que los animales monogástricos (1 solo estómago) como el caballo no pueden fabricar por sí solos.Tiene propiedades antioxidantes y participa en el desarrollo del tejido conectivo. Además, es capaz de convertirse en cistina, la cual representa 1/4 del total de aminoácidos de la queratina. Sin esta queratina, el casco tiende a estar blando.
- Calcio, fósforo y zinc. Son elementos importantes para el fortalecimiento y endurecimiento del casco. Hoof and Health de Hilton Herbs contiene vitaminas y minerales esenciales para la salud de los cascos. Aparte de esto e igual de importante es mantener las visitas regulares del herrador.
Desde Farma Equina hacemos hincapié en la importancia de la prevención de los problemas del casco, pues “sin casco no hay caballo”. Una buena alimentación y suplementación en caso de carencias son fundamentales para asegurar los nutrientes que necesitan los cascos, así como brindarles una protección extra externa.
